El regreso del avión negro

viernes, 26 de septiembre de 2014, 18:50 en Identidad y Cultura

Escrito por: Alejandro Olivera

Revisitamos la obra de teatro El avión negro (1970), en la que cuatro autores de la llamada generación del ’60 imaginaban un posible regreso de Perón.

El avión negro es un texto dramático que cumple con una condición quizás esencial del arte: crear interrogantes sin dar necesariamente una respuesta, encender el motor de la reflexión y del pensamiento. Consecuencia de este carácter, son numerosas las interpretaciones, críticas y opiniones encontradas con respecto a esta obra teatral escrita entre 1969 y 1970 por el Grupo de Autores (Roberto Cossa, Germán Rozenmacher, Carlos Somigliana y Ricardo Talesnik) y estrenada en el Teatro Regina el 29 de julio de ese año con dirección de Héctor Gióvine.

Los autores toman como eje un mito popular, imaginario post 55, intento en el ‘64, realidad en 1972: 17 de noviembre, Ezeiza, un DC-8 alquilado de Alitalia, 150 y tantos pasajeros, el regreso del avión negro. Sobre esta leyenda, a 15 años del exilio de Perón, se organiza la macroestructura de la pieza: doce sketchs, cinco canciones y cinco murgas, se intercalan luego de un prólogo (“El fantasma”) donde Lucho desempolva su bombo escondido, objeto material y simbólico que dispara la diégesis expresada desde el primer parlamento: “Buenas noches, mi general…”. Las escenas representan la lucha entre los diversos sectores sociales en el nuevo panorama político. Hipocresía, incomunicación, egoísmo, silencio, traición y violencia se ponen en juego a través de la parodia, la ironía y el humor, respetando siempre su intertexto político e histórico.

El crescendo en las manifestaciones del sujeto colectivo, indicado en las acotaciones y metonimizado en la figura de Lucho, traman esta reflexión sobre el pueblo y la búsqueda de su identidad. Las escenas problematizan concepciones de lo popular, de la violencia, la memoria y la esperanza, desde múltiples ángulos, comprometiendo al lector-espectador a la toma de posición. El avión negro analiza una realidad distanciándose críticamente y reconociendo que esta no es nunca una simple imagen, reflejo de un espejo, sino un fenómeno más parecido en realidad a un espejo roto, que el lector-espectador comienza a rearmar pacientemente desde su historia, que es también la de su sociedad.