La cuestión del “cuidado” como problemática pública de políticas sociales

martes, 09 de septiembre de 2014, 09:34 en Opinión

Escrito por: Guillermo Granieri

Las tareas no renumeradas asociadas a la reproducción social, comúnmente llamadas “de cuidado”, merecen un debate público en la agenda actual. Requieren de una profunda discusión acerca de qué modelo de cuidado y bienestar queremos, y consiguientemente, de la intervención del Estado en las tareas de cuidado divididas entre familia, Estado, y mercado.

Aquellas actividades que diariamente permiten la reproducción social y la garantía del bienestar de todas las familias, sólo encuentran respaldo en el trabajo invisibilizado de cientos de personas, en su mayoría mujeres, que diariamente invierten horas, dinero, y sacrificio para la crianza y bienestar de sus allegados.

Debemos destacar los esfuerzos ligados a las organizaciones de la sociedad civil, miles de centros comunitarios hoy transforman esa responsabilidad en una actividad de voluntariado o de trabajo informal de jóvenes y adultos; mencionar también aquellas empresas ligadas al cuidado infantil que convirtieron a esta tarea en una actividad laboral-lucrativa; y finalmente, aquellas pocas empresas que destinan parte de sus establecimientos a guarderías para el personal empleado.

Actualmente, la cantidad de familias monoparentales aumenta la dificultad de mantener el cuidado de sus allegados y poder, simultáneamente, independizarse laboral, educativa, y socialmente. La población que se encuentra en los quintiles de ingresos más bajos, y con un bajo nivel educativo, encuentra aún mayores obstáculos para poder costear la “privatización” del cuidado de sus familiares. Esta permanencia del cuidado como una actividad “familiar”, “comunitaria”, “de responsabilidad privada”, o “mercantilizada” mantiene en latencia la problemática, lo que requiere de una profunda discusión acerca de qué modelo de cuidado y bienestar queremos, y consiguientemente, de la intervención del Estado en las tareas de cuidado divididas entre familia, Estado, y mercado.

La realización de la primera “Encuesta nacional sobre trabajo no remunerado y uso del tiempo” por el INDEC (julio 2014), arrojó números contundentes. Más del 74% de la población de 18 años y más de edad realiza trabajo doméstico no remunerado, siendo el 76% el efectuado por mujeres. A su vez, casi el 10% de la población de 18 años y más declaró haber trabajado voluntariamente en tareas de cuidado; esto representa el trabajo de apoyo a otros hogares, el trabajo en organizaciones de la sociedad civil como políticas. La población mayor de 60 años registra la tasa de participación más elevada, con un 11% de trabajo voluntario (alrededor de 9 horas semanales).

En este sentido, y coherentemente con los logros conseguidos por el peronismo en materia de derechos para la igualdad de género (voto femenino, matrimonio igualitario, regularización del trabajo doméstico, la prevención y sanción de la violencia de género, entre otros), es necesario un abordaje integral de la noción de cuidado para garantizar el desarrollo inclusivo de niños/as, personas con capacidades especiales, y personas mayores que requieren cuidados, así como también para potenciar el desarrollo de quienes hoy ocupan el lugar de cuidadore/as.

Pensar el cuidado implica abordarlo desde la perspectiva de derechos, con una visión inclusiva de género, con Estado como garante de políticas sociales universales.

En virtud de ello, la alternativa más universal posible es la consideración de espacios de educación pública como espacios de cuidado. Lo cual conlleva al desafío de diseñar un modelo institucional, normativo, educativo y fiscal que permita sostener esta política pública, simultáneamente con la transformación cultural que implica considerar a dichas tareas como una actividad independiente del género y que nos atañe a todos por igual.

De esta manera, seguiremos ampliando la protección social y la ciudadanía de nuestra patria, aumentando el empleo productivo, y generando un sistema educativo acorde al respeto y promoción de los derechos humanos.