El exorcismo del demonio Estatal

martes, 13 de diciembre de 2011, 17:42 en Opinión


Hace poco presenciamos el lanzamiento de un satélite argentino desarrollado por INVAP[1] la sociedad del Estado fruto de una alianza entre la Comisión Nacional de Energía Atómica – CONEA - y la provincia de Río Negro, empresa que suma otro logro más a su exitoso historial.

Este episodio nos sirve para plantear algunas preguntas: ¿Éxito y empresa estatal? ¿Por qué nos resulta raro oír estos términos juntos?

Ya se ha hablado mucho del proceso político, económico y comunicacional por el que pasó nuestro país paraque pudieran darse las privatizaciones de las empresas públicas, seguramente recordamos momentos culmines de esta defección como el de Dromi [2] dando el decálogo menemista en el que aseguró que nada de lo que deba ser estatal permanecerá en manos del Estado, las imágenes de la extravagancia de María Julia Alsogaray y los monólogos influyentes de un Bernardo Neustadt en su apogeo.

Sin embargo, ni siquiera esta, fue una idea original de los personajes de turno, fue otra importación de mala calidad del exterior; una ideología acuñada, nada menos, que por la tristemente conocida Margaret Thatcher con sus planes de privatizaciones en Gran Bretaña en los 80’s y repetida casi como un mantra irreflexivo por los neoliberales en todo el mundo.

Si bien tenemos presentes los casos más importantes como Entel, Segba, YPF, Aerolíneas y Obras sanitarias, entre otras; fueron más de 75 empresas estatales importantes que fueron privatizadas, concesionadas o disueltas. Pero quizás la herencia más pesada y difícil de reparar no sea esta, sino la demonización de la iniciativa estatal empresaria que aún persiste enquistado en el imaginario colectivo.

Es por esto que me parece importante reflexionar sobre las circunstancias en las que son válidas las empresas estatales, en especial en un publicación del Partido Justicialista y mucho más aún en el número que se centra en las políticas de infraestructura.

¿Por qué es importante para el peronismo? Porque tiene que ver con nuestra historia y raíz ideológica; si hay que nombrar una de las políticas más fuertes del primer gobierno de Perón, surge de inmediato las estatizaciones de las empresas de servicios públicos, la más llamativa fue la de los ferrocarriles[3] de manos de los ingleses (con este logro se instaló la frase PERÓN CUMPLE), pero también podemos mencionar materialización de la Marina Mercante, la adquisición del monopolio estadounidense de la telefonía con la empresa Unión Telefónica, la primer gran obra de Gas del Estado al hacer el gasoducto de Comodoro Rivadavia a Buenos Aires que en su momento fue el más largo del mundo; todo esto durante el primer año de mandato y posteriormente la creación de Aerolíneas Argentinas[4] para marcar algunos de los hitos más relevantes.

Pero no se trata de repetir efemérides, sino de comprender que todas estas medidas fueron instrumentadas en el marco de la idea de un Estado que regula al mercado, promoviendo que el capital tenga una función social, algo esencial en nuestra doctrina.

¿Por qué se relaciona especialmente con el sector de infraestructura? Cuando hablamos de empresas estatales, no nos referimos a la incursión en cualquier rubro, estas tienen especial sentido en tres tipos de situaciones que están íntimamente vinculadas con la tecnología y la infraestructura:

1- Los monopolios naturales: hay ciertos servicios en los que la forma más eficiente de proveerlos es mediante un monopolio, por ejemplo pensemos en el suministro de gas natural, no sería lógico que llegaran a nuestros hogares varias cañerías de varios proveedores para que podamos optar por uno de ellos, es decir que haya competencia; esto derivaría en una cantidad inmensa de recursos en cañerías adicionales y por lo tanto podríamos optar por 3 o 4 tarifas pero todas mucho más altas, esto mismo sería aplicable a una vía férrea y otros casos donde la infraestructura es determinante. Por eso, en este caso, se crea un monopolio que puede ser una empresa privada fuertemente regulada o directamente una empresa estatal.

Hay que tener en cuenta que la capacidad de regulación es una capacidad compleja y por lo tanto las empresas privadas suelen aprovechar debilidades del fisco para incumplir, creo que esto ha quedado en evidencia en los resultados posteriores a los 90s con el fracaso del modelo de empresas privatizadas y entes reguladores.

2- La explotación de ciertos recursos naturales: normalmente vinculados a la minería y las fuentes de energía; el primer aspecto a tener en cuenta es que en su explotación se pone en juego la soberanía territorial, Perón ya hablaba hace mucho, de la importancia geopolítica de los recursos naturales, y en nuestros tiempos ya hemos presenciado conflictos bélicos en el mundo motivados por el dominio de los mismos.

Otro componente que justifica la empresa Estatal en este caso, es que son obras de alto impacto ambiental y social, por lo que normalmente deben preverse medidas correctivas, expropiaciones y demás. También puede suceder que implique actuar sobre zonas de soberanía compartida entre distintas provincias o países, el caso típico es el de los aprovechamientos hidroeléctricos.

En este aspecto hay que mencionar que si bien la ola privatizadora llegó a muchos países, Argentina, fue de los pocos que se desprendió de su empresa de hidrocarburos YPF.

3- La incubación de industrias prioritarias: Según como se proyecte la matriz productiva, hay industrias que resultan esenciales ya sea por su aporte al resto de los emprendimientos como pueden ser la producción de acero y aluminio o por la necesidad de un desarrollo tecnológico ambicioso. En ambos casos puede ser útil desarrollarla en su etapa incipiente con la protección de un monopolio público, normalmente luego se incorporan capitales privados para volverlas mixtas o privadas definitivamente.

Podríamos citar los casos de Aluar y la propia INVAP como ejemplos de las dos modalidades.

Pero hay dos razones más, para pensar en la utilidad de este tipo de empresas. La primera es la capacidad de planificación central que le otorgan: uno de los trabajos que grafica magistralmente la capacidad reguladora de estos sectores estratégicos es el que hiciera Scalabrini Ortiz en “Historia de los Ferrocarriles Argentinos” donde muestra como los británicos a través del dominio de los trenes podían determinar los costos logísticos de forma de alentar determinada producción o región en detrimento de otras; por supuesto que ellos no lo hacían pensando en un proyecto nacional. Y la segunda es el concepto de equidad, por ejemplo, si dejáramos librado al mercado el sistema de correo, probablemente este dejaría sin servicio a los pobladores en ubicaciones remotas, ya que el costo de entregar una carta allí es muy superior al de hacerlo en un centro urbano.

Estos parámetros echan luz sobre el proceso de creación de nuevas empresas estatales, como es el caso de Enarsa, de re-estatización de privatizadas, como fue en Aerolíneas Argentinas, de caducidad de algunas concesiones, por ejemplo el Correo Argentino o simplemente reimpulso de empresas existentes como fue con INVAP; todo desde el 2003 en adelante.

En todos los casos la empresas cobraron nuevos bríos y recuperaron para la Nación la soberanía sobre resortes claves del desarrollo. Son apenas los primeros pasos de recuperación de un sector público que había sido reducido a su mínima expresión.

Pero en medio de este proceso de reversión de la demonización se puede caer en el error opuesto, idealizar a la iniciativa estatal, no pensemos que es la meca del desarrollo y la distribución; la falsa disyuntiva de los que creen que el mercado y lo público compiten, en vez de notar como se complementan.

En el libro Rebelión en la Granja de George Orwell, en clara parodia al comunismo pone en boca de los animales la consigna “dos patas malo, cuatro patas bueno” que repiten hasta el hartazgo, en ese caso demonizando a los humanos, pero en alusión a la demonización del capitalismo. Estas conductas autómatas que muestran al mundo en blanco y negro, no hacen más que limitar a la política que es la ciencia de los grises, la mala noticia para el pensamiento mágico, es que no hay una fórmula infalible, sino que dependemos de dirigentes capaces y un involucramiento político general.

Y es justamente la recuperación de la política que impulsó Néstor Kirchner desde el día uno de su gestión, la verdadera transformación que le dio aliento renovado al Estado, poniendo en jaque a muchos tabúes que los tecnócratas nos habían legado y que nos inmovilizaban.

La presidenta Cristina Fernández reafirmó la profundización de este rumbo al elegir como vicepresidente a Amado Boudou, dando como una de las razones primordiales su protagonismo en la re estatización de los fondos de seguridad social, que fue LA ESTATIZACIÓN, otro de los ejemplos del sector públicoadministrando fondos más eficientemente que el privado, una eficiencia que no sólo se mide en utilidades sino en la concreción de objetivos que muchas veces tienen componentes sociales.

Pero la misma presidenta se encargó de echar por tierra el pensamiento de autómata al decir que estos logros no son fruto de medidas magistrales, de vientos de cola ni nada de eso, sino de un trabajo duro cotidiano, de discutir día a día, de militar de sol a sol y de formar cuadros dirigentes jóvenes que puedan tomar la conducción de estas iniciativas.

Quienes integramos GESTAR asumimos el desafío que nos toca en la expiación de los demonios y tabúes, después de todo, Néstor Kirchner, describió la misión de su mandato como el transito del infierno al purgatorio, sin dudas lo logró y hoy nos deja en condiciones de mirar aún más arriba.

Miren para afuera… pero no tanto

Aquellos que siempre tratan de publicitar la infalibilidad del mercado, minimizar logros propios y usan de argumentos modelos foráneos se han quedado con pocas opciones ante la caída de la mayoría de Europa contagiados por la crisis estadounidense.

Sin embargo no se rinden y se han dividido en dos grandes corrientes: los que proponen mirar del otro lado de la cordillera y tomar de ejemplo a Chile y los que difunden el milagro brasilero.

Nutrirse de las experiencias de otros no está mal per se, solamente que como decía Jauretche hay que mirar al mundo con ojos locales y no mirar lo local con ojos mundiales; por lo tanto, miremos a nuestros vecinos. Miremos que hay de la participación pública en empresas y veremos que ambos hay locomotoras económicas claves y en ambos casos se trata de gigantes estatales.

En el caso de Chile, el panorama es dominado por su empresa pública de explotación minera CODELCO, que extrae principalmente cobre pero también oro, plata, molibdeno y hierro las exportaciones en minería representan alrededor del 65% de todas las exportaciones chilenas (datos del año 2007 de la propia CODELCO), esta empresa le ha permitido desarrollar tecnología de punta en materia de explotación de minerales que hoy le permite asesorar a otros países como Ecuador en la materia.

En el caso de Brasil, podríamos nombrar dos de las más importantes, una es Embraer, que es el tercer fabricante mundial de aviones luego de Boeing y Airbus, en este caso la empresa fue creada por gobierno brasilero y luego en su madurez vendida a grupos económicos locales; y en segundo término podemos mencionar a Petrobras es la cuarta empresa petrolera a nivel mundial y es la empresa más grande de Latinoamérica en cualquier rubro, este monopolio le permitió a Brasil desarrollar tecnologías de etanol y mantener un nivel de exploración que llevó a hallar recientemente las reservas off shore (mar adentro) de PRE-SALT que prometen dinamizar la economía brasilera por muchos años, este gigante publico ha incorporado capitales privados, pero el estado brasilero mantiene el control, como vemos no hay nada de milagroso en el posicionamiento internacional de Brasil.

En definitiva, aquellos dentro de poco nos van a pedir que miremos para afuera pero no tanto…

Los éxitos ocultos

Por qué los medios no difunden los casos exitosos de empresas públicas?

Primero porque hay una tendencia natural de los medios a publicar las malas noticias y no darle cobertura a las varias experiencias que funcionan bien y por otro lado porque los medios, son empresas privadas reacias a la intervención pública.

Algunos ejemplos de empresas estatales exitosas:

RENAULT Empresa estatizada por Francia luego de la segunda guerra mundial que posteriormente incorporó capitales privados pero mantiene la mayoría pública.
Singapore Airlines Poco conocida por nosotros, pero es considerada de las mejores del mundo administrada por el ministerio de economía del país.
POSCO La empresa estatal surcoreana es un caso paradigmático ya que importa en mineral inexistente en el país pero se convirtió en el tercer fabricante mundial de acero y uno de los más eficientes.
Arcelor-Mittal Empresa pública francesa, primer fabricante mundial de acero.
  ALCATEL Empresa de telecomunicaciones francesa.

[1] Se lanzó el satélite SAC-D/Aquarius el 10 de junio de 2011.

[2] José Roberto Dromi, Ministro de Obras Públicas durante la presidencia de Menem a cargo de las privatizaciones.

[3] el 17 de septiembre de 1946.

[4] en marzo de 1950